viernes, 24 de enero de 2014

MATRIX


Existen muy pocas regiones donde no se trabaje con el Sistema de Bases Gráficas Registrales tal y como lo entendemos la mayoría de los Registradores. En una de esas regiones tuve el verdadero honor de ser invitado a una demostración sobre el sistema de coordinación con Catastro que allí utilizan (y que mucho me temo es el que quiere implantar la reforma integral de los Registros en materia de Bases Gráficas).
Se trataba de hacer una operación sencilla, asignar la representación geográfica catastral a la finca, tomando  como apoyo conductor, el número de la referencia catastral de la parcela de correspondencia. De este modo, a través de la referencia catastral, el registro y el Catastro quedaban coordinados. Hicimos varias preguntas sobre la comparación de datos, sobre la utilización de otras posibles cartografías de apoyo y especialmente incidí en algo que no llegaba a entender ¿Cómo depuráis los datos cuando comprobáis que no son correctos? Ante la extrañeza causada por la pregunta, obviamente ni depuraban ni comprobaban, opté por no seguir ese camino.
Cuando terminó la demostración, se me hizo la pregunta ¿Qué le parece? Por nada del mundo quisiera menospreciar el trabajo de correspondencia gráfica (no eran análisis espaciales de coordinación) que se llevan a cabo en los Registros de aquella zona: se trata de una interesante labor de integración alfanumérica de la finca registral en el parcelario catastral, que dura ya muchos años y que a diferencia de Geobase, no plantea ni dudas, ni problemas.
Pero, al no poder analizar la corrección de datos registrales y catastrales, por carecer de medios tecnológicos para ello,  me acordé de la película MATRIX y las palabras de Morfeo a Neo:
“Esta es tu última oportunidad. Después, ya no podrás echarte atrás. Si tomas la pastilla azul fin de la historia. Despertarás en tu cama y creerás lo que quieras creerte. Si tomas la roja, te quedas en el País de las Maravillas y yo te enseñaré hasta dónde llega la madriguera de conejos. Recuerda lo único que te ofrezco es la verdad. Nada más. Sígueme”

1 comentario:

Pedro Fandos dijo...

Así es Oscar, como testigo de aquella demostración, llegue a una reflexión similar a la tuya. La mía fue, aquí no se trata de resolver problemas, se trata de obviarlos.